La felicidad hay que currársela, no viene dada

Julio 9, 2009 by crmel

Javier Sádaba, catedrático de Ética”La felicidad hay que currársela, no viene dada”IMA SANCHÍS – 09/07/2009
67 años. Nací en Vizcaya y vivo en Madrid. Doctor en Filosofía y Letras, licenciado en Teología y catedrático de Ética. Casado, un hijo y un nieto. La democracia no debería ser el mal menor, sino buena por ella misma. No creo en nada, pero pienso que nos rodea el misterio

Sigue preguntándose sobre el sentido de la vida?

Tenga sentido o no, es la pregunta fundamental. Hay que preguntarse seriamente si podemos sacarle jugo a esta vida.

En eso estamos todos.

Sí, pero lo que más nos importa se nos suele ir por las rendijas de la trivialidad: al margen de que uno sea futbolista o ajedrecista, nuestra felicidad depende de cómo posamos el pie en este mundo.

Aprendemos caminando.

Hay que tener muy despierta la inteligencia y la sensibilidad, porque hay cantidad de estímulos que nos vienen de fuera y que deberíamos aprovechar. Hay que estar como los indios: con la oreja siempre pegada al suelo. Y me parece decisivo tener carácter, es decir, querer estar bien, no dejarse llevar por los acontecimientos, ir directamente a las cosas con una voluntad fuerte.

Eso es tarea de una vida entera.

La vida buena, la felicidad, hay que currársela, no viene dada como un don del cielo. Y al final lo que uno hace es respirar bien: algo que está en potencia y uno lo pone en acto.

¿Con qué herramientas contamos?

Al final el objetivo es llegar a ser tú mismo, construirte, y para ello es necesario conocerse bien, saber lo que uno puede, cuáles son sus poderes, y desechar lo que no puede. Otra es saber estar bien con los demás.

Eso es muy difícil.
Habría que repetir una y mil veces aquella frase de Bergamín: “Sólo los solitarios son solidarios”.

Hay que empezar por uno mismo.

Hay que saber de uno y, después, saber salir a los demás. Si uno es egoísta, aparte de que no hay nada más feo, se achica a sí mismo. Uno crece si crece con los otros. Desarrollar un altruismo inteligente es al final lo que merece la pena.

¿Qué impide la buena vida?

Aparte de uno mismo, en esta época sobreestimulada, ir deprisa por la vida y cierta patología sociopolítica que nos está hundiendo, que ha extendido el reino de la mentira, que valora muy poco a la gente por lo que ella pueda dar. Se trata de un paternalismo desilustrado.

Eso suena terrible.

En los países desarrollados hay un desequilibrio entre el desarrollo tecnocientífico y los sentimientos morales. Una inmensa disfunción entre lo que podríamos hacer y lo que hacemos.

Ponga el énfasis…

Lo pondría en la sensibilidad y los sentimientos, que son la llave para entrar en la vida buena, en nosotros y en los otros, y como guía la inteligencia, que es esclava de las pasiones pero siempre es un gran faro.

¿Y por qué estamos tan perdidos?

Deberíamos reflexionar más sobre aquello que está en nuestras manos hacer y crear unas relaciones mucho más auténticas. Hemos sido cómplices de unas instituciones que no han sabido hacerlo, y por eso estamos tan perdidos.

Igual lo que habría que hacer es eliminar unas cuantas.

El fracaso del avance democrático tiene mucho que ver con la alienación política de las instituciones, que en vez de ser los depositarios de la voluntad popular se han convertido en los que mandan e imponen sus intereses. Yo abogo por la abstención consciente.

… Pues le llamarán inconsciente.

La vida política se ha convertido en una noria de la cual no se sale: vienen unos, luego los otros, y todos son muy parecidos. La única forma de liberarse sería crear semilla en la sociedad, que cada uno viera que la vida política no va a cambiar desde la política, sino desde la acción cotidiana.

Usted dice que todos nacemos con un don, ¿está seguro?

Como decía Descartes, todos somos muy parecidos en inteligencia, pero después es una cuestión de disciplina, suerte y saber estar. La gente tiene capacidades ocultas que bien aprovechadas te pueden hacer la vida feliz.

¿Y para descubrir ese don?

Por una parte está el pensar, el ver como decía Wittgenstein, traspasar las cosas. A veces, callarse y esperar, y la gran mayoría de las veces, callarse y escuchar, fuera y dentro.

Yo, que me paso la vida escuchando, le diría que la acción es básica.

Sí, Wittgenstein decía que un concepto que no se aplica es vacío. Al final hay que comprometerse, hay que jugársela. Uno de los aspectos más deleznable de nuestros días es que no nos la jugamos, hay un miedo difuso que es paralizante. Todo el mundo teme salirse de la raya, ser considerado incorrecto, y las cosas cambian cuando uno actúa en consecuencia con lo que piensa.

¿Persigue la inocencia?

Persigo por lo menos la disposición a la inocencia: saber que las cosas pueden ser de otra manera. “Hay que vivir ingenuamente, y lo digo sin ingenuidad”, decía Dostoyevski. De tonto no hay que ir, pero sí esperando siempre lo mejor de los otros, por lo menos como actitud de entrada.

¿El valor supremo?

Lo más artístico e interesante que hay en la vida es construir la propia bondad. El bueno inteligente es la más rara avis que existe, y ese me parece el valor supremo.

¿Y el humor?

Hay un nexo importante entre el humor y el amor, no sólo porque el humor es lo más erótico que existe, sino porque una persona con mucho humor es persona empática.

Fuera de la raya
“Vivir supone dolor y vivir con quien se quiere y como se quiere exige energía, mirar de frente al mundo (…) No juzguéis con dureza a los demás, sabed estar sin hacer mucho ruido, pero, eso sí, haciendo lo que os dé la gana. Es eso lo importante”. Así habla la tía Sandalia en La vida buena (Península), un libro inteligente, entretenido y culto que reflexiona sobre algunas herramientas para conquistar nuestra felicidad: cultivar la voluntad, explorar los propios talentos, el humor, saber querer, estar despiertos y tener amigos de verdad. Sádaba, en crecimiento continuo, nos invita a bailar fuera de la raya: “El mundo cambiará cuando seamos más libres y tengamos menos miedo”.

Qui ha promés què que no ha complert?

Abril 15, 2009 by crmel

Felicisme

Marzo 20, 2009 by crmel

COM VEIG EL MÓN

«Felicisme» és el nom que acostumo a donar a la meva filosofia o manera personal de veure el món i la vida. Una filosofia que no he pogut deixar de resumir en un llibre com aquest, on parlo precisament d’això: de la meva manera de fer i veure les coses.

Com el nom ja indica, la clau del felicisme és la felicitat. I és que la felicitat és l’únic motor, l’única raó de l’existència humana. Totes les accions de l’ésser humà estan motivades pel desig de ser feliç, ho sapiguem o no, i només mitjançant una existència feliç podem proporcionar felicitat als altres.

En conseqüència, és lògic que destinem tots els esforços de la nostra vida a trobar i mantenir aquesta felicitat: una felicitat plena, estable i permanent.

Perquè no totes les felicitats són iguals: existeixen felicitats puntuals i fràgils, però també felicitats sòlides i permanents. Per exemple, podem acceptar que el que sentim quan escoltem una música que ens agrada és felicitat. O quan ens mengem un pastís de xocolata. No obstant, es tracta de felicitats molt febles: si després ens truquen per dir-nos que ens acaben de fer fora de la feina, o que la nostra parella ens ha abandonat, la dèbil felicitat del pastís de xocolata s’evaporarà en qüestió de segons. I si aleshores resulta que no tenim cap altra font de felicitat més poderosa per amortir el cop, inevitablement caurem en una profunda infelicitat.

I com que no podem evitar que existeixin fonts o raons d’infelicitat en la nostra vida, si volem ser

sempre feliços ens veurem obligats de forjar una felicitat sòlida, estable i de llarg termini, alhora que aprenem a relativitzar les fonts d’infelicitat.
En això consisteix precisament el felicisme: enfocar i viure la vida amb l’únic objectiu de ser permanentment feliç, alhora que fas feliços els altres. No es tracta en absolut de buscar una meta llunyana, ni de treballar durant vint anys per aconseguir una casa i un bon cotxe; es tracta de viure amb una actitud i una filosofia que ens permeti gaudir de la felicitat que s’amaga en cada instant, en cada segon, començant des d’ara mateix.

I el millor de tot és que el secret per aconseguir-ho és terriblement senzill: la clau consisteix a fer sempre allò que realment volem fer.

En llegir això que dic, molta gent pensarà que ja és el que fan. Que si no volguessin fer el que estan fent, aleshores no ho farien. Però, com tractaré d’explicar ara, en moltíssims casos això no és cert.

A veure. Totes les persones tenim el que podríem anomenar la nostra «autèntica voluntat», és a dir, allò que real i originalment volem fer. Quan comencem a tenir consciència de nosaltres mateixos, tots discernim perfectament el que volem a cada instant (encara que, sovint, el que volem canviï cada cinc minuts). Tots els nens saben quina és la seva autèntica voluntat, i molts joves també. Però desafortunadament, a mesura que anem creixent i fent-nos grans tendim a anar enterrant aquesta voluntat sota desenes d’obstacles invisibles: la sensatesa, el sentit comú, l’opinió dels altres o les tendències socials del moment, entre d’altres. Tots aquests obstacles contribueixen al fet que cada vegada siguem menys conscients del que realment volem, fins que al final acabem creient que volem o necessitem coses que originalment no ens feien cap falta: diners, una casa pròpia, un cotxe… però no em refereixo només a coses materials. També ens autoconvencem que necessitem coses immaterials que potser no ens feien cap falta: estabilitat, feina respectable, bona posició social, popularitat, èxit… i milers de coses més. Evidentment que són coses que ofereixen avantatges, però també presenten desavantatges. I tot i que normalment tendim a pressuposar que són coses bones i punt, i que tenir-les és indiscutiblement millor que no tenir-les… en la pràctica només mereixen la pena mentre els avantatges superin els desavantatges.

Tenir un bon cotxe té certs avantatges, però per què el vull si sóc perfectament feliç sense? Mereix la pena sacrificar-me, estudiar, treure’m el carnet,

treballar i estalviar… i tot per aconseguir un cotxe que pràcticament no incrementarà la meva felicitat? Francament, no.

El que intento dir amb això, és que tot és relatiu, i que no hi ha res que tingui cap valor si no va lligat a la felicitat.

Ser un metge respectat és millor que ser un malabarista ambulant? No necessàriament; si ser malabarista em fa més feliç que ser metge, aleshores per a mi és infinitament millor ser malabarista.

Aquesta idea, el concepte que hi ha coses que són «bones» independentment de la felicitat, està tan profundament arrelat en la nostra societat que no és estrany que no ens n’adonem (ni tampoc és estrany que hi hagi tanta gent infeliç en un país on podem tenir pràcticament tot el que vulguem). Però encara que no ho notem, ho tenim al davant cada dia: quan exigim a un fill intel.ligent que estudiï per treure bones notes (encara que a la pràctica no hi hagi cap diferència entre treure un 6 o un 9, com passa a l’ESO). O quan després, ara que ja ha tret bones notes, el fill ens diu que voldria ser pintor però nosaltres li diem que estudiï una bona carrera com ara arquitectura o dret o medicina, perquè ser pintor seria «desaprofitar les seves capacitats» i ell «pot aspirar a més que a pintar».

En aquests casos, i en molts d’altres, estem oblidant que no hi ha res que tingui cap valor si no aporta felicitat. Però a base de repetir-li el contrari, el nostre pintor acabarà estudiant medicina, i no només això: també aprendrà a no escoltar la seva autèntica voluntat, i fins i tot arribarà a creure que realment volia estudiar medicina. Arribarà a ser exactament el que els altres esperaven d’ell… però, tristament, mai arribarà a ser tan feliç com ho hauria estat si hagués après a fer cas de la seva autèntica voluntat.

Fins i tot si s’hagués fet pintor però hagués fracassat, hauria estat més feliç que estudiant medicina: perquè la felicitat no consisteix només a tenir menjar, una llar calentona, refugi i comoditat: també ens calen moltes més coses per ser feliç (o si no, totes les persones riques serien felices); ens cal relacionarnos amb altres persones, ens cal estimar i sentir-nos estimats… i ens cal llibertat. La llibertat de créixer, canviar i autorealitzarnos espontàniament, és a dir, tal com nosaltres ho desitgem. I de seguir lliurement els nostres somnis, siguin els que siguin; de manera que, encara que en arribar a la meta les coses no surtin com nosaltres esperàvem, quan hi arribem ja haurem recorregut tot el camí que ens hi ha portat, i estarem preparats per encalçar un nou somni que també ens farà feliços.

Espero que, després d’aquests exemples, hagi pogut transmetre una espurna del que significa plantejar-se la vida en base a la felicitat… i de per què fer-ho.

El felicisme no significa, en absolut, veure la vida sota una perspectiva egoista. Al contrari! La felicitat dels altres ens proporciona una enorme felicitat a nosaltres mateixos. I què és l’amor, sinó sentir la felicitat d’una altra persona com si fos la nostra pròpia?

El felicisme significa jutjar les coses només per la felicitat que ens aporten, a nosaltres i als altres, sense prejudicis ni valors aliens a la felicitat. Significa tenir una visió de la felicitat com a conjunt, entenent que per ser feliç i per fer feliços als altres cal ser lliure, estimar i viure la vida en base a la nostra idea de felicitat. Significa ser tolerant, perquè cadascú té la seva manera de ser feliç; significa ser únic, perquè tu tens la teva i la segueixes sense que t’importi el que pensin els altres; significa tenir la ment oberta a tot, perquè tot pot aportar felicitat; en definitiva, significa riure, parlar, pensar i viure la felicitat, perquè per això estem aquí. Per què si no?

I quan aconsegueixes veure la vida sota aquesta perspectiva, t’adones que no hi ha raons per no ser feliç: facis el que facis, sempre estaràs fent exactament allò que vols fer. Potser això et porta a seguir un camí poc habitual en la vida (o potser no), però quina importància té? A aquestes alçades ja has entès que el «bé» i la felicitat no són una cosa estàtica, sinó una cosa canviant, en constant moviment

i tan diferent com persones diferents hi ha. La teva felicitat és a les teves mans, és teva i de ningú més… estàs segur que la vols desaprofitar?

Jo, com a mínim, vaig triar fa molt de temps que no volia. És per això que viatjo sol i sense diners, tot i tenir una cadira i tot i els suposats perills que tanta gent sembla trobar-hi. I sabeu què és el més curiós? Que si a mi avui em robessin tot el que tinc (com tants adults pronostiquen que tard o d’hora passarà), jo seguiria sent mil vegades més feliç que si m’hagués quedat a Catalunya.

I adonar-se d’això, i de tota la resta de coses que he intentat explicar en el meu llibre… això és el felicisme.

Albert Casals
18 anys

http://www.elmonsobrerodes.cat/

Las brujas

Diciembre 11, 2008 by crmel

Las brujas se buscan unas a otras, se convocan para celebrar sus aquelarres.
Con sus mejores galas, a la caza de emociones, preparan sus escobas y vuelan para encontrarse en algún lugar de la ciudad.

Son maliciosas, traviesas, listas, rápidas, su humor es ácido como los limones, y se ríen, se ríen siempre, de todo, porque están orgullosas de ser lo que son.
Son muy distintas, pero a la vez muy parecidas, y las han visto a todas juntas alrededor de su caldero, bailando sin pudor en noches oscuras.

Hay brujas de cabello negro, como alas de cuervo, rizado como el destino, de ojos color miel y sonrisa generosa, pelirrojas, terribles, peligrosas, de mirada encendida y risa arrolladora, de cabello avellana, de dulce voz y cerebro agudo, raudas en el pensamiento y generosas en los afectos, rubias como el trigo, con los ojos de hielo y el corazón en llamas.

Son guerreras, plantan cara a todas las batallas y nunca retroceden ni un paso, son fuertes, se mueven entre los demás con la cabeza alta y el orgullo intacto, sabedoras de que sus actos son siempre honestos.

Les gusta sentarse alrededor de una mesa a confabularse para inventar hechizos, para conversar hasta altas horas y volver a reír hasta la extenuación, son felices, sus emociones no tienen límite, sus sueños están vivos.

Son hermanas, no comparten sangre pero sellaron un pacto de almas que las ata para siempre. Son leales entre ellas, porque entienden de respetos y de amores. No se traicionan, porque viven para renacer, y juntas dominan el mundo.

La ley de igualdad y la estratégia (fallida) de márketing del Gobierno

Noviembre 13, 2008 by crmel

Ya hace tiempo que lo pienso, que lo digo y que me quejo de que en España la Ley de Igualdad ha sido una farsa del Gobierno para limpiarle la cara al machismo (implícito pero) latente de nuestra sociedad.
Como es posible que hablemos de Igualdad cuando la condiciones económicas de la gran mayoría de la población femenina estan muy por debajo de las de las de los hombres? Pero no solo eso, sino que además, los puestos de Dirección en las grandes empresas españolas estan mayormente ocupados por machos que lo único que dicen cuando les discutes la evidencia es que “hemos avanzado mucho”, que en los sectores “x” las plantillas están formadas la gran mayoría por mujeres, osea, que te acaban vendiendo que las mujeres ya se han ganado un puesto de trabajo en la empresa, no como antes que se quedaban en casa “fent mitja”, tiene huevos!!! Y yo me pregunto…pero que puesto???? el de esclavas de Directivillos mediocres…po zí!

Y lo que estoy diciendo no es un rebote feminista estúpido (como muchos pueden pensar), sencillamente és algo que nos afecta a una gran mayoría de mujeres españolas y mucho, que no se nos esta igualando al hombre como seres humanos que tienen derecho a una independencia económica, y como se consigue hoy en día en el mundo la independencia??? pues….quizá con una amplificación de la capacidad adquisitiva? del poder y el status económico? no es triste ??? que aún este pasando esto, cuando por fin en EEUU un negro ha ocupado un puesto que históricamente pertenecía a los blancos?
Y porque hablo de esto ahora? Pués bien ( a parte de mi convencimiento), según un estudio del Foro Económico Mundial España ha caído 7 puestos en el ránking mundial de la igualdad de género, del 10º puesto a caído al 17º, por debajo de Leshoto y Sri Lanka (que a primera vista parecerían países tercermundistas), fuerte no!! Los motivos??

- en materia de oportunidades económicas, en la que ocupamos el puesto 89º en el ranking
- falta de equiparación de salarios (124º puesto)
- ingresos estimados en paridad de poder de compra (80º puesto)

Lo que nos impulsa a los primeros puestos en el palmarés es:

- Participación política (7º puesto)
- Inserción de mujeres en el Parlamento (8º puesto)
- Inserción de mujeres en puestos ministeriales (6º puesto)

Y todo esto que significa?? Pues que el Gobierno se ha dedicado desarrollar una estratégia para quedar bien en la foto y se ha olvidado de que la población femenina no somos 4, ni una minoría, y que para potenciar la igualdad no solo basta con “vender una moto” porque a la larga se les ve el plumero, tendrían que haber vendido 4 o “hacer las cosas bien”, pero eso supongo que no interesa….

Ara, eso sí…los PPeros ya han citado a la Ministra de Igualdad, Bibiana Aido, para que explique el porque de este descenso….oportunistas, como siempre, pero en este caso, me alegro!

Crisis? What crisis?

Octubre 13, 2008 by crmel

Fa dues setmanes que vaig tornar del meu últim viatge, un viatge ple de personatges que tenien històries que explicar, moltes. El més sorprenent es que gairebé tots no havien tingut una vida fàcil, la majoria del temps marcada per una lluita constant, i així era com es superaven ells mateixos…
Això mateix m´ha fet pensar en un article que sortia al dominical aquest diumenge: Crisis ¿que crisis?, i malgrat que l´argument és un altre, derivat del bombardeig constant d´informacions sobre la catarsi de l´economia mundial, anem a parar al mateix punt: veure les crisis com quelcom positiu, qui les pateix i se´n surt, creix i troba les oportunitats on no s´havia plantejat mai veure-les. I això també em fa pensar en un altre reportatge que sortia sobre l´Ingrid Betancourt, la seva història i la seva lliberació després de 4 anys i 7 mesos amb les FARC. Com veurà la vida aquesta dona després de tocar aquest fondo? com la veuràn els que s´arruinin amb la recesió econòmica i consegueixin sortir-se´n? com la veien els sense nom que em vaig anar trobant per les amèriques després de patir mil penúries i haver de lluitar per superar-les?

En tots ells hi ha un punt en comú: si tenen esperit crític envers ells mateixos, seràn més forts, seràn més sabis, seràn….

Així doncs, són tant dolentes les crisis? Per mí són necessàries i un gran medicament per apendre a viure i a sobreviure…la calma t´acomoda, te avegeta…. no és gens creativa….

Darrera de tota crisi, s´amaga una oportunitat.

Ya me voy….pero vuelvo, ehhh! jeje!

Agosto 30, 2008 by crmel

Bè, Srs/Sres….como se dice aquello de “los últimos serán los primeros”, doncs això que ja em toca, que me voy de vacas, això sí, podeu seguir la història per un altre banda, alguns ja ho sabeu, d´altres no, així que:

http://ecuadorsolidari.wordpress.com/

Es una mica sèrio, de moment, però ja li donaré la volta, lala!!!!

Antes lo que me importaba era la bici; ahora, el viaje

Agosto 1, 2008 by crmel

Sergi Fernandez – Ha atravesado siete desiertos en bicicleta y continúa planeando viajes sobre un par de ruedas.

–Hace unos años hice Barcelona-Madrid en tres días; ahora tardaría un mes.

–¿Por qué?
–A los 20 años tienes mucha prisa por llegar. Ahora ya no. Antes lo importante era la bici; ahora, el viaje.

–¿A qué se refiere?
Lo importante es disfrutar día a día. Lo aprendí en el desierto. Es un territorio aparentemente vacío y sin alicientes, pero yo me esforzaba cada día en buscar algo interesante. Y lo conseguía. Ahora lo aplico a la vida diaria.

–¿En bici se viaja mejor?
–En Australia me encontré con un motorista alemán que me dijo, cabreado, que había empleado siete horas en recorrer 700 kilómetros y que no había visto nada, que todo era igual. Yo había empleado siete días y había visto mucho más que él, ya que el ritmo de la bici te permite fijarte en todo.

–¿Por qué le atrae el desierto?
De pequeño ya asociaba los desiertos con la aventura, con la libertad. Me gusta sentirme cerca de la naturaleza, dormir en el suelo, beber agua de un río… En el desierto, los árboles no te impiden ver las cosas.

–¿Y mentalmente?
–Te ayudan a mantener la serenidad para poder pensar. Aquí estamos saturados de información y no nos podemos relajar. Aquí hay mucha ansiedad; allá viven tranquilos con lo mínimo, sin las necesidades superfluas con las que en Occidente nos complicamos la vida.

–¿Por qué quiso recorrer siete desiertos?
–Era una mezcla de viaje, de deporte, de aventura. Quería hacer las cosas sin prisa, pero con un componente deportivo.

–¿Hubo también un viaje interior?
–En el desierto no me miré el interior. Te conoces sobre todo a través de los otros.

–¿Cuál fue su primer desierto?
–Para el libro, el de Australia, pero antes ya había estado en Túnez. Me perdí dos días y medio por el sur, sin agua ni comida, en una situación límite, pero ya sentí la atracción de atravesar el desierto.

–Cruzar desiertos tiene que ser muy duro.
–Sí, pero trabajar en una mina lo es todavía más, y hay gente que lo hace por dinero. Yo lo hice porque quería. No me puedo quejar.

–Sé que al atravesar el Kalahari pasó miedo.
–El primer día, un camionero surafricano me dijo que por la zona ha- bía manadas de leones. Me acojoné. Pedaleaba siete u ocho horas al día. Veía antílopes corriendo y me parecía muy bonito, pero luego pensaba: “¿Y por qué corren?”, y me imaginaba los leones acosándolos… Acabé yendo contra mi filosofía de no tener prisa y haciendo hasta 200 kilómetros al día.

–¿Con qué desierto se queda?
–El de Mongolia me encantó. Es el país donde más he sentido la inmensidad y la falta de infraestructuras. Hay pocas carreteras y tienes que ir campo a través. Es precioso para perderse.

–Supongo que lleva GPS.
–Brújula sí que llevo; navegador GPS, no. Me he perdido varias veces, pero siempre me he reencontrado. Supongo que no llevaba GPS porque iba solo. Si fuera con otra persona, lo llevaría para evitar discusiones.

–¿Qué viaje prepara ahora?
–He ido cambiando el objetivo del viaje. Me refiero al viaje de la vida. He vivido en condiciones nómadas muy precarias, pero con la edad necesitas un lugar donde vivir y donde sentirte a gusto.

–¿Logra adaptarse?
Es más difícil esta vida que la otra. En el Kalahari, la vida de los bosquimanos es muy fácil: todo lo que tienen que hacer es conseguir agua y comida para el día. Pueden estar días detrás de una presa, mientras que en Europa trabajamos diez horas al día.

–¿Conclusión?
Estamos atrapados. Tengo que buscar la fórmula que me permita continuar viajando y viviendo a mi aire.

–¿Y el próximo viaje?
–Entre el delta del Ebro y el Aneto, pasando por la Franja de Ponent. Medio en bici y medio caminando, descubriendo paisajes, pueblos abandonados, gente que explica historias… Se trata de disfrutar viajando sin prisas. Si sabes viajar, es igual ir a pie, en bici o en coche.

–¿Y qué es saber viajar?
–Tener la capacidad de la esponja. Ahora siento de nuevo la necesidad de marchar. Después de los desiertos, tenía ganas de quedarme aquí un tiempo, pero ya vuelvo a sentir la llamada del viaje.

–¿Algún otro reto?
–Quiero ir por las carreteras de la cordillera del Himalaya en bici. Debe de ser algo precioso.

L´últim repte…..

Dunas Mágicas T´ho miris com t´ho miris tot ve a ser el mateix, ;-)

Cap a Itaca

Julio 28, 2008 by crmel

«Quan surts per fer el viatge cap a Ítaca has de pregar que el camí sigui llarg, que siguin moltes les matinades que entraràs en un port que els teus ulls ignoraven, i vagis a ciutats per aprendre dels que saben…»

La intuició o la informació comparada?

Julio 14, 2008 by crmel

L´altre dia em va cridar l´atenció una contra de la Vanguardia, parlava de la intuició, exactament sobre el procés de pendre decissions correctes. L´entrevista li feien a Gerd Gigerenzer, un catedràtic de psicologia que ha investigat el tema.

El que ell diu és que per pendre una decissió, no cal acumular informacions sino descartar intuitivament aquelles que no necessitem. Molt pràctic pel món de l´empresa, també molt pràctic per trobar el camí de la vida. Poder si haguessim de fer-nos conscients de tanta informació acumulada i comparar-la no pendriem una puta decissió fins als 90, jajajaja!!

No us ha pasat alguna vegada que coneixeu algú i de cop i volta sentiu una mena de conexió especial o…. tot el contrari, alguna cosa que us repel! Sense saber que és, en aquell mateix moment prenem la decissió de tenir interés per saber més o de rebutjar-ho per sempre. Jo diria que la intuició es una manera d´encartar o descartar les teves experiències a la vida, quines vols viure i quines no tens cap interès en pasar.
El mateix pasa amb fets, com per exemple decidir un viatge, jo aquest any m´he deixat portar per aquesta sensació interna d´atracció cap a algo.

O sigui que….la intuició és com la brújula de la vida, aquella que et diu cap on anar i que poc a poc, a mida que vas creixent, sobretot internament, és va afinant i et guia cada vegada millor gràcies a l´experiència acumulada i ben traduida (sobretot). De fet aqui estariem devant d´un dilema, millorem la nostre intuició quan acumulem més quantitat d´informacions i les comparem inconscientment? Així doncs, podrem pendre decissions cada vegada més depresa sense equivocar-nos?
Serà que quanta més informació acumulem al llarg de la vida és quan diem allò de: “cada vegada tinc les coses més clares” o “cada vegada se millor el que vull”, o “cada vegada em sento millor amb mi mateix”……….implica doncs que serà aquest mecanisme intuitiu el que ens porti a afinar cada vegada més les nostres vides i a sentir que ja no hi ha distorsió entre el que volem i el que aconseguim sense haver d´esperar 40 anys? jeje!

Està clar que també intervenen altres factors externs i interns que poden fer que el que creies que era positiu per tú ho facis fora, que el que creies que era negatiu vingui a tú com un imàn, per qüestió de formes, per qüestió de tempos o simplement per atzar, perque transmets informacions contradictòries poder??

Aquí és on poso en dubte la capacitat d´aquesta brújula per si sola, i arribo a la conclussió que no és l´unic condicionant que et porta a trobar la veritat sino que del que es tracta es de trobar l´equilibri entre aquesta guia i els teus comportaments, qüestió de formes? ;-)

Sigui com sigui, no ens podem conformar amb no trobar la veritat, haurem de posar en pràctica tots els artilugis, jajajaja!! Això sí, sobretot, sense menajar-se el tarro i sempre FLUINT, :-)